¡Perdí mi dinero!

¿Cuál de estas 2 opciones te gustaría?

1. Perdí mi dinero… y ni cuenta me di.

2. Doné voluntariamente al SAT (Hacienda) mi dinero.

¿Cuál de las dos te agrada más?

A mí, ninguna.

Sin embargo, te confieso que caí en la primera por varios años, unos 3 años… no menos, ¡como 5! Lamentablemente es CIERTO.

Y todo por falta de orientación.

Siempre he estado de acuerdo en pagar los impuestos que me corresponden, sólo que en aquel tiempo no sabía que la ley me permitía deducir algunos gastos y disminuir mi pago de impuestos.

Durante esos años, mi ignorancia sacó dinero de mi cuenta.

Cuando empecé a entender el concepto de las deducciones personales, mi vida cambió. Ahora, cada que tengo oportunidad de compartir ese conocimiento con alguien, lo hago.

Desde hace 8 años, asesoro a las personas para que HAGAN DEDUCIBLES SUS APORTACIONES (¡chulada!) a su seguro de gastos médicos mayores y a sus seguros de retiro.

En mi libro 8 Lecciones Financieras de Películas Taquilleras, hago mención a una frase de Confucio que dice así:

“Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes”

¿Será que quienes ya saben que pueden hacer deducciones y no las hacen, están peor que antes?

Yo creo que no. Quizá de manera muy consciente eligieron la segunda opción: DONAR ese dinero al SAT.

¿Tienes dudas de esto? Mándame un INBOX por Facebook y con gusto te doy orientación o te canalizo con alguien de mi círculo de expertos.