Algunas personas me hecho la pregunta que escribo abajo (me parece curioso y llama mi atención que sea una pregunta recurrente en personas distintas), sin embargo, esta serie de publicaciones la haré en honor a mi querida amiga y ex-compañera laboral Eli, quien me pidió que publicara acerca de este tema del riesgo en las inversiones.

“Oye Alberto… y ya en serio… pero en serio, ¿qué tan arriesgado es invertir?”

Al escuchar esta pregunta, supongo que esperan una respuesta inmediata, fácil y prácticamente aplicable a todas las situaciones, sin embargo, esto no es así. Las variables dependen de cada individuo. Yo, parto del hecho de que cada persona es diferente y cada quien tiene intereses distintos. Es cierto que puede haber muchas similitudes o algunas metas que parecieren ser iguales, pero prefiero no adelantarme y considerar todos los cosos por separado. Una vez dicho esto, entonces puedo comentarte que hay que considerar para qué quieres invertir, cuánto tiempo, cuánto dinero, qué esperas obtener de tu inversión, qué tan disponible quieres que esté tu dinero, qué edad tienes, cuáles son tus metas, entre otras preguntas. Para ser más claro, hay diferencias entre alguien que quiere invertir para la educación universitaria de su hijo respecto a alguien que quiere invertir para su retiro. Por otro lado, hay diferencias entre alguien que quiere  invertir para las vacaciones de fin de año respecto a alguien que quiere invertir para iniciar su propio negocio. También resulta importante diferenciar entre ahorrar (si ya tienes el hábito de ahorrar, revisa esta publicación) e invertir (esto es otra publicación).

Ahora bien, como se dice popularmente “dependiendo del sapo, es la pedrada”. Hay varios tipos de inversión y te conviene recibir asesoría profesional para determinar qué es lo que más te acomoda. En la publicación ¿Qué tan arriesgado es invertir II? hablaré de los instrumentos más estables para invertir.