En una publicación anterior referente a la utilidad de contar con un Seguro de Gastos Médicos Mayores (SGMM), mencioné que una póliza cubre 2 rubros: accidentes y enfermedades.

Definitivamente el embarazo no es ni un accidente ni una enfermedad, pese a algunas expresiones comunes que hacen alusión a ambos casos, por ejemplo:

Accidente: “¡Uuuuy! La verdad no esperaba quedar embarazada, fue un accidente”; “¡Oooops! Se nos chispoteó, no lo esperábamos, fue un accidente”.

Enfermedad: “Ahora que te alivies de tu embarazo podrás regresar a tus actividades”; “¡Cómo pasa el tiempo!, ya casi te vas a aliviar”.

Probablemente has escuchado este tipo de expresiones, pero bueno, la idea no es profundizar en el uso del lenguaje, sino informarte que las compañías aseguradoras buscan atender la necesidad del proceso de maternidad dentro de sus coberturas. El beneficio por maternidad puede incluir consultas médicas, honorarios médicos, servicios hospitalarios, cesárea, por mencionar algunos. Nuevamente hago hincapié que el alcance de la cobertura por maternidad depende del tipo de seguro (individual o colectivo) y de las condiciones generales de cada compañía aseguradora. Pide asesoría detallada en este tipo de coberturas para que puedas tomar decisiones más informadas.

Si quieres darte una idea de los costos de hospitalización de acuerdo a la Profeco, da click aquí.

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