En mi día a día converso con personas acerca del tema del ahorro -entre muchos otros temas, pero el ahorro es uno bastante importante-. En repetidas ocasiones me encuentro con palabras como “no tengo dinero para ahorrar” o “no me alcanza para ahorrar”. Seguramente has escuchado esas expresiones provenientes de la novia del primo del amigo de tu amigo -te pido por favor que me ayudes y le hagas llegar esta publicación-. Pues bien, a partir de este momento te digo lo siguiente:

¡EL AHORRO ES UN HÁBITO MÁS QUE UNA CANTIDAD!

Con esto, me refiero a que no importa si son 10 centavos, 1 peso, 100, 10 mil pesos o mucho más, esas “cantidades” tienen que ver con la capacidad de ahorro de cada uno de nosotros. Lo más importante, desde mi muy particular punto de vista es EL HÁBITO.

En muchas ocasiones, las personas ponemos (nótese que también me incluyo) más énfasis en las cantidades que en los hábitos. Un ejemplo común es el ejercicio, en donde de pronto creemos que no tenemos 2 horas diarias para ir al gimnasio o simplemente para ir a algún parque a correr o para tomar alguna clase de natación. Claro que para muchos sería ideal contar con el tiempo necesario para desarrollar la actividad como queremos, pero no siempre es posible. Lo que sí es posible es generar el hábito de manera paulatina, quizá en vez de pensar en tener 2 horas para ir a correr al parque, podemos pensar en tomar 5 minutos para darle la vuelta a la cuadra y así comenzar a construir el hábito. Nuevamente insisto, lo más importante no son las 2 horas de ejercicio -que como ni las tenemos, no hacemos nadita de ejercicio- sino el hábito -aunque 5 minutos pueda sonar poco, sí nos permiten realizar la actividad. Posteriormente, en la medida de lo posible, ya teniendo el hábito, será más sencillo incrementar el tiempo (en el caso del ejercicio).

Ahora bien, tratándose del ahorro, resulta más fácil construir el hábito con cantidades pequeñas y posteriormente, realizar incrementos. Es por ello que en los procesos de asesoría hablo de porcentajes. Si al día de hoy, ahorrar un 30% resulta poco realista para ti, inicia con un 10%, con un 5% o con un 1%, lo importante es que inicies.

Disfruta tu hábito de ahorro y enfócate en el proceso. Me refiero a que te concentres en el día a día en vez de centrar tu atención en el resultado que quieres lograr al final. Si te fijas como meta ahorrar $100,000 pesos, puede sonarte -al menos en un inicio- bastante abrumador; en cambio, si te enfocas en el hábito de ahorrar diario “x” cantidad -sin importar si es un pequeño porcentaje de tus percepciones-, cuando hayan pasado algunos años, el resultado te sorprenderá.

No te conviene auto-engañarte diciendo frases como: “ya el próximo año comienzo” porque podría resultar igual que la dieta que vas iniciando por ahí de abril -cuando querías iniciarla el 1 de enero-, que por el recalentado de la cena del 31 ya no iniciaste y después, que la rosca de reyes, que la tamaliza del 2 de febrero, etc. El punto es que siempre, “SIEMPRE” habrán mil antojos que te pasen enfrente -y si no te buscan a ti, tú los buscas-. El detalle es que, como ni el pantalón ni la ropa mienten, te ves en la necesidad absoluta de moderarte al comer los ricos tacos, tortas, tamales, panes, pasteles, dulces y otros antojos. En el tema de tu ahorro, es lo mismo. En el momento en que descubres que LITERALMENTE hay 1 peso en tu cuenta, entonces sí te preocupas y mágicamente reduces gastos. Haz conciencia de que no es necesario llegar hasta ese punto, puedes hacerlo poco a poquito, como dicen las abuelitas: “los largos caminos se recorren paso a paso“. Así que, lo importante es que inicies.

Para que obtengas el máximo beneficio de esta publicación, te invitamos a que HOY respondas las siguientes preguntas:

  1. ¿Quieres construir tu hábito de ahorro? ¿SÍ o NO? Si la respuesta es SÍ, contesta la siguiente pregunta. Si la respuesta es NO, contesta la pregunta 4.
  2. ¿Estás dispuesto a comenzar HOY? ¿SÍ o NO? Si la respuesta es SÍ, ¡apláudete en este preciso instante y celebra tu intención! Si la respuesta es NO, contesta la pregunta 4.
  3. ¿Estás dispuesto a llevar tu intención a la ACCIÓN? ¿SÍ o NO? Si la respuesta es SÍ, entonces ACCIONA y después festeja tu logro. Recuerda: la cantidad es irrelevante, construye primero el hábito con tus acciones. Si la respuesta es NO, pasa directo a la pregunta 4.
  4. ¿Qué te detiene? La respuesta es únicamente para ti, nadie te juzgará, tampoco te enjuicies tú mismo, simplemente obsérvate, sé honesto y conócete.  Lo único que te pedimos es que analices tus respuestas y pongas atención a tus pensamientos. Observa con detenimiento las causas que te han impedido dar ese paso, ya que muy probablemente son las mismas que te han frenado a la hora de tomar acción, no sólo en el tema de tu ahorro sino en tu persona y en tu entorno.

Pide ayuda si llegas a la conclusión de que solo no puedes. Hay personas que haremos lo posible por elevar tu bienestar.

Agradezco a Olivia Santos, co-autora de esta publicación. Muchas gracias por tus aportaciones Oli.